Cómo administrar tu crédito durante el coronavirus

Coronavirus (COVID-19), Credit Info Cómo administrar tu crédito durante el coronavirus

En respuesta al coronavirus (COVID-19), el gobierno y muchos bancos e instituciones financieras han ajustado temporalmente sus políticas de préstamos. Estos cambios pueden impactar en tu crédito.

Dada la incertidumbre del panorama económico, es posible que estés pensando en cómo proteger tu crédito o, si tu ingreso ya se vio afectado por la situación, es probable que estés usando más tu tarjeta de crédito o que pidas un préstamo para cubrir los gastos. Durante estos tiempos difíciles, hay distintas formas de administrar tu crédito e, incluso, sacar ventaja en términos de finanzas.

Este artículo te puede ayudar a entender:

  • Qué significa tener una buena calificación crediticia
  • Cómo mantener tu crédito durante el COVID-19
  • Cómo puede impactar en tu crédito el aplazamiento hipotecario y de préstamos estudiantiles
  • A qué prestarle atención si modificas tus préstamos
  • Cómo puedes sacar ventaja en este momento, en términos de finanzas

Ahora analicemos todo esto.

¿Qué significa tener una buena calificación crediticia?

Hay cinco factores principales que afectan tu calificación crediticia y, en orden de importancia, son los siguientes:

  1. Historial de pagos
  2. Cantidades adeudadas
  3. Duración del historial de crédito
  4. Tipos de crédito
  5. Nuevas cuentas de crédito

Aunque estos elementos a veces varían, hasta ahora no lo han hecho.

En pocas palabras, las claves para tener una buena calificación crediticia son pagar tus facturas a tiempo, reducir cuidadosamente las deudas y los gastos cuando sea posible, mantener abiertas las cuentas de crédito antiguas y no abrir demasiadas cuentas de crédito nuevas al mismo tiempo.

Cómo mantener tu crédito durante el COVID-19

Además de las pautas crediticias generales antes mencionadas, estas son algunas maneras más específicas de mantener tu calificación crediticia durante el coronavirus, de acuerdo con dos situaciones diferentes.

  1. Si tienes poco dinero

Si tienes problemas de dinero en este momento, aprovecha los recursos financieros y las opciones de pago alternativas que los prestamistas y otras organizaciones están proporcionando actualmente para ayudar a las personas durante la crisis, por ejemplo:

  • Aplazamiento hipotecario, de préstamos estudiantiles y alquileres
  • Ampliación de beneficios de desempleo
  • Planes alternativos para el pago de servicios públicos
  • Aumento de los límites de crédito

De esa forma, no dejarás de pagar, no harás pagos atrasados, no agotarás el uso de tu crédito ni se verán afectados otros factores que pueden constituir tu calificación crediticia.

  1. Si tu ingreso es estable

Si tienes un ingreso estable, considera usar este tiempo para sacar ventaja de ello: reduce tu deuda, ahorra para el futuro o cumple otras metas financieras.

Más adelante analizaremos en detalle cómo hacer esto, pero por ahora, intenta lo siguiente:

  • Pagar el saldo total de tus tarjetas de crédito todos los meses. Esto evitará que te cobren intereses. Aprovecha las bonificaciones que te otorgue el programa de recompensas de tu tarjeta de crédito mientras puedas.
  • Mantener bajo tu uso de crédito con relación al límite máximo. El uso de crédito significa cuánto usas de tus límites de crédito totales (de cada tarjeta y entre todas). Muchos expertos recomiendan mantener este uso por debajo del 30%. Si quieres alcanzar un nivel de “experto” en relación con tu crédito, prueba a mantenerlo por debajo del 10%. Por ejemplo, eso significaría usar solo $1,000 de un límite de crédito de $10,000.
  • Hacer todos tus pagos de forma puntual. De acuerdo con el puntaje de crédito FICO®, el factor que tiene más impacto en tu calificación crediticia es la falta de pago o el pago tardío pues impacta de manera negativa tu crédito durante varios años. Esto repercute en los modelos de puntaje de crédito, ya que los prestamistas quieren saber si puedes cumplir tus compromisos financieros y pagarles el total, y a tiempo. Como resultado, pagar a tiempo puede ayudarte a establecer tu crédito.
  • Crear o aumentar tu fondo de emergencia. De esa forma, si te encuentras en una situación de emergencia, no tendrás necesariamente que aumentar la deuda de tu tarjeta de crédito o pedir más dinero prestado para cubrir ese gasto inesperado. Aumentar la cantidad adeudada puede reducir temporalmente tu calificación crediticia.

¿Qué hacer en el peor de los casos? Si ya no te quedan otras opciones disponibles y en este momento tienes que depender de tu crédito (por lo que se verá afectada tu calificación crediticia), hay muchas herramientas para ayudar a recuperarte financieramente y volver a establecer tu crédito más adelante, en caso de que sea necesario. El crédito dañado no tiene por qué ser una situación permanente, aunque se requiere perseverancia, ya que recuperarse puede tomar meses o, en ciertos casos, años.

¿Las modificaciones de préstamos impactan en tu crédito?

Si en este momento necesitas o quieres dejar de pagar tu préstamo estudiantil o hipoteca, la Ley de Ayuda, Alivio y Seguridad Económica en Respuesta al Coronavirus (CARES, por sus siglas en inglés) ha implementado protecciones adicionales para los deudores de préstamos federales.

Préstamos estudiantiles federales:

  • Puedes dejar de pagarlos hasta el 30 de septiembre de 2020 (con vigencia a partir de marzo de 2020).
  • No se te cobrarán intereses.
  • Todos los pagos que hagas se asignarán al capital.

Para obtener más información sobre cómo administrar préstamos estudiantiles durante el COVID-19, consulta este artículo.

Hipotecas con respaldo federal:

  • Tu prestamista no puede ejecutar tu hipoteca durante 60 días, a partir del 18 de marzo de 2020.
  • Tienes derecho a solicitar la indulgencia por hasta 180 días, además de una prórroga de 180 días más.

Muchos prestamistas privados también están trabajando con sus deudores para modificar los préstamos.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Cooperativas de Crédito, el 92% de las cooperativas de ahorro y crédito encuestadas están ofreciendo modificar los préstamos para ayudar a los consumidores a aumentar su estabilidad financiera durante la pandemia. Estas modificaciones incluyen:

  • Prórrogas de préstamos
  • Aumentos de líneas de crédito
  • Pago de préstamos de solo intereses
  • Eliminación o reducción de intereses

Muchos otros bancos comerciales han creado centros de información sobre el coronavirus que pueden resultarte útiles. Habla con tu prestamista para conocer cuáles son tus opciones.

¿Qué significa esto para tu crédito?

De acuerdo con la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor, si tu hipoteca está respaldada por Fannie Mae o Freddie Mac y se te otorga el aplazamiento para retrasar los pagos mensuales:

  • No se te cobrarán cargos por retraso
  • No se reportarán faltas de pago a las oficinas de crédito
  • Se suspenderán las ejecuciones hipotecarias y otros procedimientos legales

De esta forma, tu crédito no se verá afectado por elegir el aplazamiento.

De acuerdo con la oficina de crédito Experian:

“Aplazar los pagos de tu préstamo no tiene un impacto directo en tus calificaciones crediticias

y podría ser una buena opción si tienes problemas para pagar”.

A qué debes prestarle atención si modificas tus préstamos

Si aprovechas el aplazamiento u otra opción de pago alternativa, ten en cuenta que, una vez que termine, los prestamistas podrán requerir el pago de una suma global, un aumento de los pagos mensuales o un plan para pagar el capital y los intereses acumulados.

Otra opción es simplemente mover el año de aplazamiento (o el plazo por el que se aplacen los pagos de préstamos) al final de la hipoteca o el préstamo.

De cualquier forma, asegúrate de entender de qué forma puede el aplazamiento alterar el préstamo para incorporarlo a tu plan financiero. De lo contrario, podrías terminar con una factura que no puedas pagar y que dañaría tu crédito (si lo pagas tarde o no lo pagas).

¿Prefieres alguna opción de pago en particular? Intenta negociarlo con tu prestamista y asegúrate de dejar todo por escrito.

Cómo conseguir ventajas financieras (y con relación a tu crédito) durante el COVID-19

En este momento, en el que hay altos índices de desempleo y resultados inciertos con relación a la salud, nunca es demasiado temprano para tener listo un plan a fin de proteger y mejorar tu crédito.

Estas son algunas ideas para ayudarte a comenzar.

  1. Invierte los pagos de tus préstamos estudiantiles

Dado que, por un tiempo, se pueden suspender los pagos de préstamos estudiantiles federales, tienes algunas opciones para darle un mejor uso a ese dinero.

Puedes hacer lo siguiente:

Continuar realizando los pagos de tu préstamo estudiantil y reducir la deuda más rápidamente (dado que todo se asigna al capital, no a los intereses). Si es posible, considera pagar una cantidad superior mientras se aplique el 0% de interés para reducir la deuda aún más. Esto puede contribuir a tu calificación crediticia, ya que disminuye el factor de “cantidades adeudadas” mencionado anteriormente.

O bien:

Tomar el dinero que normalmente usarías para pagar tu préstamo estudiantil federal y usarlo para reducir una deuda con mayor interés, como una deuda de tarjeta de crédito.

Al pagar una cantidad adicional cada mes, podrías reducir más rápidamente el saldo de tu tarjeta de crédito, ahorrar dinero en intereses y disminuir las cantidades que debes, lo cual, nuevamente, te ayudaría a aumentar tu calificación crediticia.

Por lo menos, trata de pagar más que el saldo mínimo pendiente mes a mes.

  1. Usa de forma inteligente la ayuda monetaria que recibas durante el COVID-19

Si te enviaron un cheque y no necesitas el dinero de inmediato, considera usarlo para establecer tu crédito. Eso puede significar reducir préstamos o deudas de tarjeta de crédito existentes, o solicitar una tarjeta asegurada o un préstamo para generar crédito.

Piensa en tu calificación crediticia como una póliza de seguro para tus finanzas: genera o aumenta dicha calificación ahora por si tienes que pedir dinero prestado más adelante. De esa forma, podrías calificar para tasas de interés más bajas y mejores condiciones en caso de necesitarlo.

  1. Espera lo mejor y planifica para lo peor

Como en estos momentos mantenerse saludable es la máxima prioridad, asegúrate de reservar dinero suficiente para pagar el deducible de tu seguro médico, por si surge la necesidad de usarlo.

Las facturas de gastos médicos no dañarán necesariamente tu crédito. Sin embargo, si los costos médicos hacen que dejes de pagar otras facturas, haciendo que tus deudas se envíen a un cobrador o, incluso, que te declares en bancarrota, eso sí podría dañar tu crédito.

Probablemente, tampoco quieras tener que preocuparte por tus finanzas durante un problema médico.

Estar preparado financieramente ayudará a reducir el estrés que suele generar una situación médica.

  1. Usa el dinero de gastos opcionales que suspendiste debido al COVID-19

Supongamos, por ejemplo, que solías comprar boletos para conciertos, eventos deportivos u otros tipos de entretenimiento suspendidos a raíz del coronavirus. Como ya no podrás gastar dinero en esas cuestiones, úsalo para reducir deudas (y mejora el factor de cantidades adeudadas) o reasigna esos fondos a otras metas financieras.

Si habías planeado comprar una vivienda o un automóvil, podrías ahorrar más rápidamente para pagar el anticipo más adelante, crear un fondo de emergencia o separar el dinero para ayudar a tus seres queridos cuyo ingreso se vea afectado por la pandemia.

Si los espectáculos en vivo no se aplican a tu situación, piensa en otros gastos que no sean una opción en este momento (como viajar) y reasigna ese dinero.

Finalmente:

  1. Elabora un plan de gastos y realiza el seguimiento de ellos

Usa una herramienta como Mint para crear un presupuesto o plan de gastos, realizar el seguimiento de ellos y asegurarte de que tu dinero se invierta en lo que verdaderamente valoras.

Si detallas tus gastos, te sorprenderá descubrir cuánto dinero puedes encontrar que podría usarse para generar estabilidad financiera por medio de, por ejemplo, ahorros, jubilación, reducción de la deuda de tarjeta de crédito, aprovechar los beneficios hipotecarios o trabajar en tu crédito de cualquier otro modo.

Conclusión

Cuando todo va bien, hacer movimientos inteligentes con tu dinero es una buena idea y, en momentos difíciles, es absolutamente esencial. Mientras el foco principal de los medios está puesto en la salud física, recuerda que tu salud financiera es algo crítico y ocupa un papel importante en tu bienestar general, tanto físico como mental.

En estos momentos, no olvides cuidarte y cuidar tu crédito.

Tags:

Leave a Reply